Esta semana Bruno ha vuelvo a jugar a futbol con el Villarreal después de tres años, un mes y un día lesionado. Suena a condena, a mi me parece que es un extraordinario ejemplo de esfuerzo y sacrificio de un jugador excelente y una mejor persona.
A Bruno lo conocí cuando lo fichamos para el Villarreal C para Regional Preferente. Desde ese momento pude comprobar cómo superaba obstáculos para cumplir con su sueño: ser futbolista.
Dejar su trabajo para arriesgarse al 100% por el fútbol, el apoyo permanente de su familia, superar lesiones. Con su trabajo y calidad pasó del equipo C a la Champions League en apenas dos años. He tenido la suerte de entrenarlo (99 partidos con el Villarreal) y sobre todo de aprender de su humildad, tenacidad y superación. Una muy buena persona que se merece todo lo bueno que le pase. Seguro que se seguirá superando.